El secreto que David Bowie guardó hasta su muerte
Diez años después de su muerte, David Bowie sigue sorprendiendo con su creatividad. El artista británico dejó tras de sí un proyecto desconocido incluso para algunos de sus colaboradores más cercanos: The Spectator, un musical ambientado en el Londres del siglo XVIII que nunca llegó a completar.
La existencia de esta obra salió a la luz gracias a una serie de documentos y anotaciones manuscritas encontrados en el estudio privado del músico. Bowie había mantenido aquel espacio cerrado con llave y únicamente su asistente personal tenía acceso a él.
Los materiales fueron descubiertos durante la catalogación de su archivo personal, posteriormente incorporado a la colección del Victoria and Albert Museum (V&A) de Londres. Entre los apuntes aparecen referencias a la historia, la cultura y la delincuencia de la capital británica durante el siglo XVIII.
Un musical que nunca llegó a estrenarse
Las notas revelan el interés de David Bowie por personajes como Jack Sheppard, un célebre ladrón inglés, y por los disturbios de Gordon, que sacudieron Londres en 1780. También incluyen menciones a los Mohocks, un grupo asociado a episodios de violencia callejera.
Aunque se desconoce hasta dónde había avanzado en su desarrollo, The Spectator demuestra que Bowie seguía explorando nuevas formas de expresión artística durante sus últimos meses de vida.
El proyecto conecta, además, con su interés por el teatro musical. Antes de fallecer, el cantante había trabajado junto al dramaturgo Enda Walsh en Lazarus, una producción inspirada en El hombre que cayó a la Tierra, la novela de Walter Tevis cuya adaptación cinematográfica protagonizó en 1976.
Aquel espectáculo se estrenó en Nueva York en 2015 y posteriormente llegó a Londres. En paralelo, Bowie publicó Blackstar, su último álbum de estudio, apenas unos días antes de su fallecimiento en enero de 2016.
Un archivo con miles de piezas de su historia
Los documentos relacionados con The Spectator forman parte del extenso legado conservado en el David Bowie Centre, ubicado en el V&A East Storehouse de Londres.
La colección reúne alrededor de 90.000 objetos, entre fotografías, vestuario, escritos y otros materiales que permiten conocer el proceso creativo de uno de los artistas más innovadores de la música.
El hallazgo de este musical inacabado añade un nuevo capítulo a su trayectoria y confirma que, incluso en sus últimos años, David Bowie continuaba imaginando proyectos más allá de los escenarios y los estudios de grabación.
Fuente original: KISS FM