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Obongjayar publica Paradise Now y aquí tienes su reseña

Last Updated: 27 de diciembre de 2025By

Obongjayar - Paradise Now

Steven Umoh, conocido artísticamente como Obongjayar, es un cantante nigeriano afincado en Londres con un enorme potencial por delante. Con su segundo álbum, Paradise Now, eso es lo que uno siente viendo que posiblemente es uno de los discos más interesantes, frescos y atractivos de lo que llevamos de año.

Aunque inició su carrera musical hace más de 9 años, con el EP Home de 2016, mi encuentro con Obongjayar tuvo lugar en el año 2021, a través de su colaboración con la rapera inglesa Little Simz en Point and Kill, single perteneciente al álbum Sometimes I Might Be Introvert. Aquella canción, que era en su todo un temazo, se quedaba especialmente grabado por la forma de cantar el “estribillo” del por entonces para mí desconocido Obongjayar.

Desde entonces, lo cierto es que no tuve más conocimiento sobre él, aunque la canción había seguido sonando con asuididad en mi día a día. Así hasta que en octubre de 2024 llegó a mí, no sé si a través de algoritmos o de búsquedas online, Just My Luck. Aunque yo aún no lo sabía, estaba ante el primer single del próximo álbum de Obongjayar, que en realidad no llamó demasiado mi atención entonces más allá de formar parte de mi playlist del momento.

Fue en realidad con el lanzamiento de los dos singles siguientes, Not In Surrender en marzo y sobre todo con Sweet Danger en abril de 2025, cuando de verdad pensé en que me sonaba demasiado aquella voz, aquella forma de cantar y hasta la producción, encajando todo ello con el estribillo de Point and Kill.

El inclasificable Obongjayar: entre el R&B, el alté y la electrónica

Sweet Danger de Obongjayar

Si algo define a Obongjayar, incluso desde su primer EP (escuchado ahora), es su resistencia a encajar en una sola etiqueta. Su voz rasposa, de tonos agudos casi susurrados pero rítmicos, es inconfundible, y lo mismo puede adaptarse a un beat minimalista de grime que a una base con tintes afrobeat o soul.

En Paradise Now, ese eclecticismo suena maduro y en el conjunto del álbum hay una coherencia sonora que permite abrazar los diferentes tonos. Es un álbum que no teme romper la linealidad de los géneros, sino que construye un lenguaje propio a partir de múltiples influencias.

El resultado es un trabajo que a veces recuerda a los experimentos de Blood Orange, el groove oscuro de Tricky o incluso a momentos más introspectivos de Burna Boy, pero siempre con un sello profundamente personal y sobre todo mucho más alegre y positivo que cualquiera de esos ejemplos.

Producción, letras y carácter de Paradise Now

Gran parte de la fuerza del álbum proviene de una producción inteligente y atmosférica, que nunca recarga pero tampoco se queda corta a la hora de acercarnos a cada tema (la mayoría de ellos de unos 3 minutos de duración). El equilibrio entre percusión orgánica, sintetizadores discretos y efectos vocales que aportan textura en lugar de artificio es notable.

Just My Luck, por ejemplo, construye un crescendo casi imperceptible que desemboca en un estribillo melódico pero contenido, que en realidad a mí personalmente me pone muy contento. En Not In Surrender, por otro lado, Obongjayar apuesta por una base más directa, casi bailable, sin abandonar ese tono melancólico que sobrevuela todo el disco.

Cada canción parece tener su propio microclima, sin perder el hilo común que las une: una cierta espiritualidad secular, como si todas formaran parte de una conversación íntima con uno mismo sobre el deseo, la esperanza, la rabia y la pérdida.

En Paradise Now, sus letras abordan temas universales como la identidad, la lucha interna, la herencia cultural o la vulnerabilidad afectiva, todo desde una perspectiva sincera y sin artificios.

En Sweet Danger, por ejemplo, hay una reflexión implícita sobre el riesgo que conlleva amar en un mundo que constantemente impone distancias, mientras que en Born In this Body, una de las canciones más delicadas del álbum, el artista se repliega en lo más personal.

Escuchar Paradise Now de principio a fin no es solo seguir una sucesión de buenas canciones: es recorrer un trayecto emocional, donde cada canción parece colocada en el lugar preciso. Hay una progresión sonora, pero también emocional.

Mis canciones preferidas

De mis canciones favoritas del álbum, destaco por ahora It’s Time, Holy Mountain, Talk Olympics, que trae de vuelta el flow de Little Simz (quien a su vez volvió a colaborar con él y Moonchild Sanelly en el primer single de su nuevo álbum, Flood), Jellyfish, Born In this Body y por supuesto los tres primeros singles ya mencionados. Para ser un álbum de 15 canciones no está nada mal (16 en algunas ediciones).

Con Paradise Now, Obongjayar no solo confirma lo que sus primeras colaboraciones : que estamos ante un artista único, dueño de una visión musical muy personal, sino que lo lleva un paso más allá, articulando un disco compacto, rico en matices, pero accesible.

En un panorama donde lo experimental a menudo se confunde con lo caótico, y lo emocional con lo cursi, este álbum encuentra el raro equilibrio entre ambos extremos. Su escucha deja una huella profunda, no por lo que grita, sino por lo que susurra con claridad.

Aunque no puedo demostrarlo, los “na na na na” de Sweet Danger en Paradise Now me recuerdan tanto al estilo distintivo de cantar de Moonchild Sanelly, que me la quiero jugar diciendo que es ella. Si es así, existe un trío de cantantes que este año se han juntado varias veces y nos han dado en 6 meses tres de los mejores álbumes de 2025 hasta el momento, cada cual más diferente que el anterior.

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