e.t.d.s A Mixtape by .idk., el álbum con el que IDK se postula para estar entre los mejores del rap actual
IDK es un rapero de origen británico, aunque criado en Estados Unidos, que cuenta con una larga e inestable carrera en solitario que empezó en 2014, cuando bajo el pseudónimo Jay IDK publicó el álbum Sex Drugs & Homework, un trabajo poco rescatable más allá de permitirnos ver la positiva evolución lírica, artística y musical de las identidades que se esconden tras la persona que Jason Aaron Mills.
IDK, acrónimo de Ignorantly Delivering Knowledge (transmitir conocimiento ignorantemente, en inglés), es, y siempre ha sido, una versión juvenil de Kanye West. En sus inicios, de hecho, ese fue el principal problema que tuvo para destacar, la falta de personalidad que muchos parecían ver en él, además de cierta obsesión monotemática con su periodo en la cárcel.
Sin embargo, con álbumes como IWASVERYBAD (2017), Is He Real? (2019) o Simple. (2022), se ha ido posicionando poco a poco como uno de los raperos más interesantes de los últimos 10 años, culminando este proceso de maduración con un mixtape que cuenta, además, con unas producciones y unas colaboraciones que atraen a los hip hoperos más modernos, a los clásicos, a los comerciales y hasta a los underground, gracias a la presencia de MF Doom en FLAKKA.
El poder de e.t.d.s (o Even the Devil Smiles), ¿o cómo el mixtape vuelve para que los productos de consumo vuelvan a ser obras que escuchar?
No digo que lo consiga, pero al menos lo intenta. La prueba está en Alligator Bites Never Heal, el mixtape que Doechii publicó el 30 de agosto de 2024 y fue uno de los trabajos más interesantes y atractivos de lo que llevamos de década, y cuyo recorrido musical a lo largo de los meses ha confirmado su relevancia más allá de singles, trends o conversaciones en redes.
Los mixtapes, que vendrían a ser como los fanzines en el mundo del cómic, pero en el mundo de la música, eran en su origen obras caseras de un artista que contaba con numerosas colaboraciones y freestyles y se distribuían sin firmar usando como base samples de canciones sin pagar derechos de autor. Una forma de darte a conocer en determinados círculos sin necesidad de gastar mucho dinero o de tener muchos medios.
Cuando Doechii publicó este mixtape (que encima era el segundo de su carrera, después de Coven Music Session, Vol. 1), hubo cierta discusión en internet en torno a la necesidad de llamar mixtape a lo que en la industria musical actual es un álbum al uso. Está claro, viendo qué empresas están tras la producción y distribución de esta obra, que no cumple con varios de los elementos expuestos en su definición, pero hay en su espíritu y finalidad algo que mantiene IDK en este mixtape, pese a no ser el primero que lanza: que la conversación, la experiencia y el tiempo de escucha estén dedicados a toda la obra, recuperando el concepto de los álbumes como discurso del artista, concepto y visión a la que dedicar atención sin que las palabras consumo o contenido aparezcan en la ecuación.
El otro día, de hecho, un tweet en inglés sobre el último álbum de Rosalía se hizo viral porque venía a decir que tan buen álbum no sería si ya nadie está hablando de él. Si, tras la semana de su lanzamiento, no se ha vuelto a mover la conversación alrededor del último trabajo de la artista española. Y, aunque las respuestas señalaban que ese es un problema de nuestro tiempo y no depende tanto de la calidad del álbum, es importante destacar que parece existir una tendencia todavía no tan popular que está llevando a la gente a recuperar esas dinámicas que unen a un artista y su obra con el receptor de esta.
¿Qué ocurre si juntas al Kanye West de 2004 con el JAY Z de 1998?
Hace un momento ya he comentado el parecido de IDK con Kanye West, pero en e.t.d.s uno puede ver que hay mucha más personalidad del artista que de la imitación, llegando a sonar en varias canciones como una mezcla juvenil y fresca de JAY Z y Kanye West a mediados de los 2000.
IDK es una versión de cuando Kanye West era un flipado, pero todavía no destacaba públicamente por ser un persona que alardeaba de maldad y malos tratos, y JAY Z brillaba por la velocidad de sus rimas mucho más que por sus bases o sus colaboraciones con Beyoncé (y posterior matrimonio), no existía Watch the Throne (2011), ese álbum excesivo, épico y espectacular a partes iguales.
¿Qué artistas colaboran con IDK en e.t.d.s A Mixtape by .idk.?
Aunque todo el álbum merece la pena, muchas de las canciones que se encuentran en él destacan por las colaboraciones de artistas de primer nivel, algunos con presencia póstuma (DMX y MF DOOM), otros en su mejor momento profesional (Pusha T y Joey Valence & Brae) y el resto siempre bien recibidos en cualquier forma (Black Thougth, MC de The Roots o RZA de los Wu Tang-Clan).
Si nos fijamos en el plantel de productores, sin duda destaca sobre todo Kaytranada (START 2 FiNiSH – S.T.F y LiFE 4 A LiFE), colaborador habitual de IDK que lleva varios años siendo uno de los mejores productores de su tiempo, y a quien siguen otros como Conductor Williams (SCARY MERRi, FLAKKA y SCRAMBLED EGGS – TBC :() o No ID (HALO y CELL BLOCK FREESTYLE / CD ON).
Destaco las canciones que comparto a lo largo de este texto, pero recomiendo escuchar la obra al completo. Seguro que, si eres fan del rap, te da esperanzas en el año que recién acaba de empezar, y en el que se prevén los nuevos lanzamientos de nombres como Kendrick Lamar o la ya mencionada Doechii, entre otros.
(Madrid, 1987) Escritor de vocación, economista de formación, melómano, cinéfilo y amante de la lectura, pero más bien amateur.
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